• Alejandro Blasi, artista argentino múltiple, en Mallorca

    Como ocurre tantas veces en Argentina al Mundo, Alejandro Blasi  llega de la mano de otro Alejandro, Picciano. Y con él, incorpora a Diego Blanco en la charla... es una historia que cuenta el tango… “tres amigos siempre fuimos en aquella juventud, era el trío más mentado que pudo haber caminado por esas calles del Sur”

    Y otro tango, Alejandro, nos dice… “gira la cuchara y mientras gira”… tú nos vas contando cómo fueron esos días de chicos de barrio que van creciendo, la secundaria, los primeros acordes…


    Con Diego Blanco nos conocemos desde la secundaria, lo mismo que con Ale Picciano, íbamos los 3 al mismo colegio, en Palomar, Provincia de Buenos Aires,  aunque Picciano es un poco más chico. Desde aquella época estamos haciendo cosas juntos, inclusive en nuestro repertorio hay un par de canciones que tienen casi 30 años, da vértigo pensarlo.

    ¿Qué música los reunía por entonces?

    Estando en Buenos Aires hicimos lo típico de pibes de esa edad: rock. Y hace unos 11 años nos vinimos a Mallorca Diego y yo, cada uno por razones distintas, y una vez “acomodados los huesos” empezamos a hacer cosas juntos otra vez. Y misteriosamente, o no, en ese momento empezó a aparecer el tango y el folklore en nuestra música, como si para conocerse mejor algunos necesitáramos vernos desde lejos.

    Suele ocurrir. Especialmente el tango lo terminaron de amasar los inmigrantes y por lo tanto nos tira mucho cuando nosotros mismos emigramos…

    Alejandro Blasi y Diego Blanco, "Babel", actuando en Mallorca, Islas Baleares, España

     

    Claro. Y así aparecieron carnavalitos y cuecas y zambas y vagualas y algún tanguito. Todo esto mezclado con rock y con lo que algunos llaman “world music”, es decir música de raíz de distintas partes del mundo y tocada con instrumentos poco convencionales en algunos casos. Nuestro enfoque es muy contemporáneo, nuestra idea es mezclar instrumentos folklóricos, como el charango, el ronroco, la quena, etc., con música electrónica. No somos puristas, por así decirlo.
     

     

    Seguramente Alejandro que todo eso está recopilado, editado…

    Así es, tenemos un CD autoeditado, “Last day on the beach”, y otro en proceso de grabación. Nos gusta mucho invitar músicos a nuestro estudio para que hagan sus aportes, de esa manera llegamos a lugares a los que nosotros solos por nuestra cuenta no podríamos llegar. Siempre enriquece la mirada y el aporte de artistas que vienen de otros ámbitos, no sólo musicales, sino también geográficos.

    Alejandro Blasi y Diego Blanco acompañado con otros músicos durante un concierto de "Babel" en Mallorca, Islas Baleares, España¿Nos puedes dar algunos ejemplos?

    Sí, estamos grabando una canción nueva cuya base suena esencialmente al altiplano sudamericano. Y a eso le agregamos el aporte de un músico que toca el acordeón, que le da un color como de Europa del Este, y luego llamamos a un amigo oriundo de Burkina Faso y le pedimos que recitara algo en “bisa”, uno de los dialectos de su tierra. Creo que esa mezcla impensada ejemplifica perfectamente a qué apuntamos.

     

    Como nos ocurre a la mayoría de los argentinos por España o Europa… uno centra sus actividades allí donde vive…

    Ese es nuestro caso. Estamos tocando mucho por toda la isla de Mallorca. En el último año hicimos más de cuarenta conciertos, y estamos organizando una pequeña y modesta gira por Alemania, donde hay un público muy receptivo a nuestra música, lo comprobamos por el público alemán que nos ve en Mallorca.

    Pero con un espíritu tan abierto y amplio como el vuestro… no sólo de música vive el hombre…

    Es que además de músicos somos artistas plásticos. Y yo escribo, tengo un libro editado en Argentina, “El árbol de los prodigios”   y Diego es un excelente fotógrafo.

    "Alejandra", obra del artista plástico argentino Alejandro Blasi

     

     

    ¿Por dónde canalizan toda esa creatividad?

    Es en Babel  donde confluyen un poco todas esas cosas. Hacemos nuestros propios diseños, diseñamos nuestras páginas webs, nuestros carteles, las portadas de nuestros CDs., hacemos nuestras fotos, etc. Siempre digo que Babel, más que una banda es un laboratorio, una plataforma desde la cual expresarnos de diversas maneras y en la cual, obviamente, la música oficia de aglutinante.
     

     

     

    ¿Sabes qué? Mientras pedimos otro café, estos datos autobiográficos tuyos me sirven para redondear tu perfil… y después lo mejor es que los escuchemos haciendo Herea…

    Así cuento mi vida...

    "Nace en Buenos Aires, Argentina, en la primavera del año 1968.Desde temprana edad desarrolla una manifiesta incapacidad para comunicarse con el mundo que lo rodea de manera convencional.

    A la edad en que sus amigos comienzan a salir a bailar, prefiere quedarse hasta altas horas de la noche, dibujando mundos imaginarios, en soledad. Esta circunstancia explica, en parte, la notoria falta de swing que caracteriza sus movimientos hoy en día.

    A los diecinueve años ingresa en el taller del maestro Alberto Breccia, experiencia que encuentra altamente enriquecedora, no sólo artísticamente.

    A los veintiún años comienza a estudiar Comunicación Visual en la Universidad de Belgrano en Buenos Aires, pero huye raudamente, jurándose solemnemente no volver a caer jamás en las garras de la chatura y la mediocridad; promesa que nunca llegó a cumplir del todo. Sobrevive dignamente a diversas crisis existenciales.

    Estudia pintura en el taller de Magdalena Beccarinni y experimenta desprejuiciadamente con diversos medios y lenguajes: dibujo, pintura, collage, objetos, arte digital, escultura, música, literatura, etc.

    Alguna vez se le ha oído decir: "desde mi discutible punto de vista, el verdadero propósito del arte es mentir, fingir que el mundo es algo que no es". Y es en ese sentido que dice sentirse influenciado por el arte fantástico de todas las épocas, inclusive por disciplinas ajenas al mundo de la plástica, como el cine de ciencia ficción y de terror, o la literatura fantástica en general.

    Expone en diversos salones, concursos, exposiciones y gana algunos premios a los que dice, con forzada y sospechosa humildad, no darles importancia.

    Desde finales del año 2000 reside en la isla de Mallorca, España, a orillas del Mediterráneo, dedicándose a las artes plásticas, el diseño, la música y la literatura, mientras intenta no dejar de ser aquel niño que imaginaba mundos imposibles".


    Escuchemos Herea, tema que abre "Last day on the beach",  el primer disco de Babel , el binomio que muchas veces crece, de Alejandro Blasi y Diego Blanco.  Las imágenes fueron rodadas en Cala Morlanda, Sacoma y Son Carrio, paisajes y parajes de Mallorca, Islas Baleares, España. Actúa la modelo Luli y dirige el videoclip Carles Grimalt.



    Gracias Alejandro, quien te dice que un día el café se convierte en un asado y lo compartimos con Diego y el Ale Picciano. Entonces la charla continuará por otros derroteros...

    Eduardo Aldiser        
    Argentina al Mundo destacando la labor de los artistas argentinos en España, Europa, el Mundo

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    Lista de comentarios

    Leonor Arias12/06/2013 04:28:13

    Hermoso relato de estos tres amigos desde la adolescencia en Ciudad Jardín El Palomar y que siguen unidos por la música y esa gran amistad que cultivaron.

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