• Argentina Folklore - Origen del Pericón Nacional - Asturias

    Así es. Y no fue un encuentro premeditado. Agosto de 1989. Hicimos las “preceptivas” vacaciones de un mes entero en una casa alquilada que era de un indiano, un porruano que vivía en Venezuela, como la mayoría de los emigrados de Porrúa, aldea en las faldas de la Cordillera Cantábrica, Consejo de Llanes, en el oriente asturiano.  A los pocos días, coincidiendo con el fin de semana, se celebraba allí la fiesta patronal de San Justo y San Pastor. Sería en torno al 9 de agosto. Cuando caía la tarde estival, de aires frescos allí, con el Mar Cantábrico en el horizonte norte, nos acercamos a la plaza de esa típica población de Asturias, con las casas arriba y debajo los pesebres de las vacas, todas de piedra y recios maderos, con unos cientos de habitantes todo el año… en esos días millares, porque se suman los que vuelven al pueblo y los turistas.

    Al entrar en la plaza me corrió como un estremecimiento… escuchaba una música muy familiar, unos sones acompasados… y ya al ver las parejas de bailes haciendo galantes ademanes… más aún. Eso lo conocía y mucho… pero que era! Cuando terminó el baile me acerqué a un lugareño y le expliqué qué me pasaba. Con la sencillez y practicidad de los españoles en general, su respuesta fue corta: “Es el pericón”. Claro… ahora era emoción al ver tocar y bailar el Pericón Nacional en Asturias.

    Iglesia de Porrua, Consejo de Llanes, Asturias, España, en día de fiestas patronales. En la plaza se baila, entro otros, el pericón, danza típica que se cree, ha llegado por el puerto de los palacios de FranciaSeguimos la charla y me explicó que es una danza palaciega que llegó, creía él, a la costa del Mar Cantábrico, esa esquina del Atlántico que comparten España y Francia, siglos atrás de la corte francesa. Y allí quedó la cosa. Cuando me he planteado contarlo, “aprovecho que el Pisuerga pasa por Valladolid” (dicho español) para recordar, como bien explica el madrileño Felipe Pinto, amante del folklore argentino, en La influencia española  en el folklore americano es un traspaso de cantos y bailes llevados desde la Península Ibérica, adaptados algunos, misturados otros con bailes de las poblaciones autóctonas, de los que habían llegado antes. Con la guitarra al frente. Y esto es así, estudiarlo y llegar a las raíces nos engrandece al sondear en la cultura de Argentina. Es como es.

    Comentar que existen dos bailes tradicionales de nombres y estilos parecidos. Uno de la comarca de Liébana, en Cantabria y otro del concejo de Llanes en Asturias, al que me estoy refiriendo. En Liébana, que está bien cerca de Porrúa y recomiendo también visitar junto con Potes, le llaman pericote. El pericón es el asturiano. Incluso en las afueras de Gijón hay unos solares con montes y paseos llamados “Pericones”.

    Aunque he leído que pericote proviene de cómo se llama o llamaba a las mujeres por Liébana, me inclino por la idea que tal vez se deba el nombre del baile a que proviene de la corte de un rey PedroPerico, Pericón… que es un Pedro Grande y que lo hubo, pero en la Corte de Aragón, Pedro III El Grande, nada menos que sucesor del gran Jaime I. También tuvo el título de Primer Conde de Barcelona… de allí proviene la denominación de Ciudad Condal -el último en ostentar el título fue el padre del Rey Juan Carlos I-. Lo del rey aragonés nacido en Valencia y muerto en Vilafranca del Penedés, ocurría entre 1240 y 1285. Ciertamente, se casó el 13 de junio de 1262 en la catedral de Montpellier, en una región francesa del Mediterráneo muy cercana a Cataluña, con Constanza de Hohenstaufen.

    Sea como fuere, aquel día me pasó como a Jorge Luis Borges cuando escuchó La Cumparsita una tarde fría neoyorkina que se emitía en la entrada de una casa de discos… me estremecí! El Pericón Nacional tal como lo conocemos en el folklore argentino, tocado y bailado en plena montaña de la Cordillera Cantábrica… me trasladó a las fiestas escolares, a actos presentados en decenas de escenarios, a lejanos 25 de Mayo… es decir, ahora es también algo nuestro y lo hemos agauchado, acriollado. Es algo que llevamos en esas otras maletas, que no se escanean en los aeropuertos, pero que son el mayor patrimonio que nos llevamos con nosotros, hasta quien sabe dónde y por cuánto tiempo.

    Los invito a visitar Porrúa,  que ha cambiado mucho desde aquel 1989, como toda España. Lo hacemos recorriendo su “Mercau 2012” que atrae a visitantes de lejanos lugares. 

    Eduardo Aldiser
    Argentina Tango  - Radio Aldiser - Argentina Mundo  - Argentina Folklore

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