• Argentina Folklore y tradición - Don Segundo Sombra, el de Areco

    Nuestro especialista en temas de la  tradición gaucha argentina, Roberto Santamaría, realizador del programa “La Pulpería de Roberto”  en Mar del Plata, Argentina,  ha elaborado este trabajo que ofreceremos en capítulos,  presentado en el XXIII Congreso de Historia Regional "José Lijo López",  organizado por el Gabinete Marplatense de Estudios Históricos Regionales. El conjunto se titula "Don Segundo Sombra y la familia Gasparini, según relato de Miguel Ángel Gasparini, el pintor gaucho de Areco"

    Don Segundo Sombra y la familia Gasparini

    El abuelo José Gasparini era Italiano, curandero (yuyero). A los cincuenta años se casó con una argentina de 16 años, en Laboulaye, Provincia de Córdoba, se supone que le debe haber dado algún yuyo…. Nace el padre de Miguel Ángel, Osvaldo Gasparini,  en Laboulaye en 1917 y al año,  en 1918, ya están en Villa Lía, a 15 km. de San Antonio de Areco, Provincia de Buenos Aires. Pasaron por San Nicolás donde fue bautizado Osvaldo y ya estaban dentro del partido de Areco donde nacen dos hijos más,  un varón y una mujer que aún vive, Amalia (tiene 90 años en el 2012) pero un día en 1930  la madre se escapó en un sulky con el amante, cuando Osvaldo tenía trece años. ¿Cómo fue ese momento papá?, le pregunta su hijo Miguel Ángel. “Tremendo, le responde, mi padre duro en la puerta del rancho viendo alejarse el sulky y  nosotros, sus hijos corriendo detrás gritando…`mamita…mamita no te vayas´”.

    Esa misma noche Osvaldo,  llorando,  que tenía en ese entonces trece años, se fue de la casa, saltó el alambrado, cruzó el arroyo y apareció en el puesto “La Lechuza” de Don Segundo Ramírez  conocido como Don Segundo Sombra. Por supuesto, al día siguiente el padre lo fue a buscar y Don Segundo le dice: “Déjelo al muchacho Don José, (el porqué de ese respeto en el trato  se debía a que el abuelo era el curandero de Don Segundo). Anoche lloró mucho, déjelo conmigo yo se lo voy a criar, ha sufrido mucho, ha llorado mucho".

    Miguel Ángel Gasparini, el pintor de los gauchos, argentino de San Antonio de Areco, junto a su primer óleoDon Segundo que era un gaucho, protagonista de la novela “Don Segundo Sombra” que escribiera Ricardo Güiraldes.  El libro se publicó en 1926 y Güiraldes se murió en 1927 a los 41 años. Desde entonces, año 1930, Osvaldo se queda a vivir con Don Segundo durante cinco años, y los otros hermanitos se quedaron con el padre  todo ese tiempo, odiando a su madre, que los había abandonado. Durante esos cinco años convivió con Don Segundo que estaba en pareja con Doña Petrona, su concubina, muy pobres los dos, pero recontra famosos, por que se había publicado el libro y venían de todas partes del mundo a ver al personaje.

     

    Vino hasta de la India,  Rabindranath Tagore en 1932 y se encontraron con un gaucho como salido de las páginas del Martín Fierro, de un metro noventa de alto, vestido de chiripá  negro, con las alpargatas con un tajo en el empeine, para contener el pie carnudo y las bombachas debajo del chiripá, todo sujeto con un modesto tirador tipo entrerriano, con hebillas, y unas medias de lana, un cuchillito verijero, una blusa y debajo una camiseta de frisa, pañuelo negro sobre el cuello con las puntas divididas sobre la espalda y un sombrerito panza de burro, con el ala requintada. 

    Tenía  flequillo y grandes bigotes, dos verrugas grandes, y una voz aflautada, era analfabeto, no sabía  leer ni escribir, nunca fue a misa pero sumamente creyente, su habitación estaba lleno de estampitas y velitas en los rincones y al levantarse antes de la salida del sol decía “En nombre de Dios comienzo, yo sin Dios no valgo nada, así lo quiso el destino, no hay cosa más acertada…

    El pintor argentino Miguel Ángel Gasparini junto a un mural suyo realizado en la ciudad de MéjicoVivía Don Segundo sumido en la mayor pobreza y venían a visitarlo importantes personalidades. Querían  ver al personaje que había inspirado a Güiraldes al escribir su libro. Lo visitó Jorge Luis Borges, como dije anteriormente el escritor Rabindranath Tagore, Carlos Gardel, Victoria Ocampo, ex presidentes argentinos y otros. Transcurría  la década del año 30, ya había muerto Güiraldes, primer premio nacional de literatura, Don Segundo Sombra salía en todos los diarios, pero nadie le traía siquiera una cajita de yerba. Le contaba su padre Osvaldo a Miguel Ángel Gasparini que solían poner la yerba a secar al sol, sobre una arpillera, y si por  ahí algún vecino le traía un paquete de azúcar, ya que don Segundo tomaba mate dulce, además de gustarle mucho los caramelos y los dulces en general,  le echaba un puñado en la olla del puchero que hacía Doña Petrona, como se acostumbra actualmente a agregarle azúcar al tuco para quitarle acidez.

    Una vez un periodista le dice “Pero Don Segundo ¿Cómo toma mate dulce?, los gauchos toman mate amargo”,  y Don Segundo le contesta “Si yo ya soy gaucho”, claro!!, el hecho de tomar mate amargo no lo haría ni más ni menos gaucho. “En esa época Don Segundo acepta `posar´ junto a un automóvil, para una campaña publicitaria y me contó mi padre que no le pagaron nada..ni siquiera le dieron un paquete de yerba, él tampoco pidió nada!!!” dice Miguel Ángel Gasparini.

    Óleo del pintor argentino Miguel Ángel Gasparini. Título: Adiós. Se exhibe en el Museo de Arte de San Antonio de Areco, provincia de Buenos Aires, ArgentinaEn ese lugar se quedo a vivir Osvaldo Gasparini durante cinco años, aprendió a dibujar con un pedazo de carbón, compartió con Don Segundo su soledad y su pobreza, y un día de lluvia que estaban tomando mate bajo el alero del rancho con Don Segundo pasa un sulky con capota y Osvaldo le dice “Ahí va mi madre, ojala que se quede empantanada en el arroyo”. Ante esto Don Segundo lo reprendió diciéndole “No hable así de la madre, ningún hijo tiene derecho a hablar así de la madre, a la madre siempre se la perdona, ella es el consuelo de la vida, y si se llegara a quedar empantanada usted debería ir con su caballo y el lazo a cuartearla, a ayudarla, así que mi hijito, prepárese el `mono´ (con referencia a sus pertenencias). Mañana vamos a ensillar temprano,  yo lo voy a acompañar y vamos a ir a ver a su madre, iremos al pueblo”

    Desde Villa Lía a San Antonio de Areco hay 3 leguas y al llegar a la casa la madre lo recibió con los brazos abiertos,  se produjo el reencuentro, la reconciliación y el perdón. Dijo Don Osvaldo “Yo recuperé el amor de mi madre gracias al gesto de Don Segundo que supo corregirme a tiempo. Eso te demuestra que  Don Segundo era un gaucho diferente a todos los que había conocido Güiraldes, que por algo lo eligió entre tantos, intuitivo al máximo, con una sabiduría natural. Por eso vos, cuando seas padre, corregí a tus hijos con amor y con afecto, pero corregí, y cuando seas maestro, corregí también con amor y con afecto, siempre hay que corregir por que en la corrección está el aprendizaje de la vida, no hay que corregir a garrotazos, hacerlo con fundamento, como decía Martín Fierro, `procuren si son cantores de cantar con fundamento´”.  Y recordaba que Don Segundo cantaba un cifra de Evaristo Barrios que decía algo así:

    El que dentre a una jugada,
    ande siempre con cuidao,
    que, a veces, el más pelao
    se arma de plata con nada,
    porque copa la parada
    sin tener un patacón,
    y, si dando un trompezón
    le llegaran a ganar;
    ¡Él, la deuda va a pagar
    con pura conversación!

    Y cuando haiga conquistao
    con su beso un corazón,
    forme nido, y que el fogón
    nunca se encuentre apagao.

    Si la mujer a su lao
    se hace, a veces, la enojada
    acaríciela, que nada
    va´a dir perdiendo con eso.
    ¡Se gana más con un beso
    que con una cachetada!

    Roberto Santamaria, comentarista de la tradición y el folklore pampeano, haciendo su programa "La pulpería de Roberto" en Mar del Plata. Argentina

    Y finaliza diciendo Miguel Ángel, “Desde entonces mi padre se quedó a vivir con su madre”. Aquí hacemos un alto en la mateada, preparamos más tortas fritas y ya seguiremos con la historia a la que le falta lo mejor… como se dice siempre, claro.

    Roberto Santamaría, Mar del Plata, Argentina
    Argentina Mundo recorriendo las provincias argentinas y sus personajes

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    Lista de comentarios

    César Tamborini Duca 01/07/2013 21:15:18

    Querido amigo Eduardo: tengo que agradecer la difusión de mi serie "LA VUELTA AL MUNDO EN 80 TANGOS" y tu prueba de amistad implícita en ello; aunque como diría Barquina a su jefe cuando estaba preso -el Director del diario Crítica- "a los amigos no se los prueba" cuando éste le hizo una broma en acuerdo con sus carceleros.

    Y para agradecerte nada mejor que el siguiente comentario, que no interpuse en el artículo para no extenderlo en demasía, pero este acápite me lo permite; decía Gobello que "Ricardo Güiraldes tuvo el ubicuo don de ser admirado por simples y rudos hombres de campo y a su vez por los más conspicuos intelectuales de su época. Él pertenecía al gran mundo, a la alta sociedad; hijo de estancieros, alternó con la crema de la sociedad porteña e integró el grupo Parera de artistas y escritores aristócratas y afrancesados que se reunían en el taller de Alejandro Bustillo, donde conoció a su esposa, Adelina del Carril.

    Y su gran amiga Victoria Ocampo dijo en uno de sus "Testimonios", recordándolo cuando estaba en París: "Su amor a la pampa, a su rudeza, sus trabajos, su inmensidad, a cuanto toma vida de ella, lo hacía intratable en este punto. Yo me empeñaba en hacerle admirar la hermosura del Río de la Plata, esta otra pampa, y en hacerle confesar que, en su género, el río es un tan único, un tan incomparable desierto. Ricardo no quería saber nada. Cuando atravesaba aquel inconmensurable charco de agua morena para llegar al mar azul y, más allá de él, a Europa, se sentía feliz. Pero con una felicidad que se nublaba de nostalgia".

    Juanjo de Argentina18/10/2012 16:10:13

    Gran trabajo el de Roberto Santamaría. Y muy buena elección de Eduardo Aldiser en difundirlo. ¡Que dúo mi madre!

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