• Argentina Provincias - El Vasco Avelino Medina - La pulpería de Roberto

    Este escrito forma parte del relato “Un tal Gervasio Sequeira” por el que Roberto Santamaría ha sido galardonado con el premio"Juan Luzián" edición 2010, que se le entregó en Buenos Aires, Argentina. Les recuerdo que podemos escuchar su programa de radio “La Pulpería de Roberto” los lunes, 18 horas (de Argentina), en la frecuencia de 100.3 FM.IBEROAMERICA de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires,  Argentina  y por Internet pinchando en el enlace sobre el título de la emisora.   

    “Un tal Gervasio Sequeira”

    Su vecino, el Vasco Avelino Medina

    Avelino era el capataz de la estancia “La Loma”. Era un vasco muy grandote y con su enorme gorra de vasco a la que le hacía una especie de visera hasta encima de sus cejas. Gervasio obligadamente debía pasar por la estancia para llegar a recorrer los potreros del fondo y generalmente tomaban unos mates juntos.

    Avelino tenía varios perros y algunos bastante bravos, atropellaban con todo y hacían sonar los dientes a la altura del recado, no era fácil bajarse. Gervasio le había advertido a Medina que  llamara a los perros para que le permitieran desmontar, pero el vasco disfrutaba haciendo temer a los visitantes con la bravura de sus perros.

    En una oportunidad Gervasio le dijo “Llame a los perros Don Medina si no se los voy a cortar”. En la próxima visita llegó Gervasio y los perros lo atacaron y en esta oportunidad desmontó, saco la cabo negro de la cintura y a uno le asestó un planazo y al otro le tiró un hachazo de revés que le bajó media quijada, los perros salieron despavoridos y desde entonces Medina, ni bien lo veía venir a Gervasio a la distancia, con urgencia encerraba los perros en el galpón.

    Resero criollo arreando el ganado en campos de la Provincia de Buenos Aires. La imagen de portada es un fragmento de la obra Atardecer, del pintor argentino Tito SaubiratCuando leo esta parte del relato, Eduardo, amigos de Argentina al Mundo, les quiero agregar algo:

    Si hasta me parece que lo estuviera viendo al basko!!!!

    "Ahora recuerdo que en una oportunidad que nos habíamos quedado sin carnero en la majadita (200 ovejas que pastoreabamos en la calle), Medina nos prestó un carnero que habia criado guacho y que se llamaba Martín.

    Luego de realizado el servicio de la majada se lo fuimos a devolver y en ese momento con lagrimas en los ojos (era muy emotivo) me dijo : Roberto ahora Martín es tuyo, te lo regalo. Y de ahí en más Martin andaba por el patio de mi casa pero le gustaba topar y, creo, a raiz de haber topado a una clienta de la Pulpería, un día apareció muerto con un golpe muy grande en la cabeza ocasionado, pienso yo, por un garrotazo o un auto que lo atropellara.....siempre me quedaron las dudas.

    Martin fue como una mascota y ahora tendra su majadita en el cielo de los carneros buenos".
     

    El regreso de Gervasio a Nahuel Ruca

    Un día tuvimos la triste noticia que Gervasio debía volver a sus viejos pagos y que en su lugar vendría uno de sus patrones, Don Abel Urrutia.  Todos los que tuvimos la suerte de conocerlo lo lamentamos muchísimo. Era un hombre bueno como pocos. Yo era bastante chico y me acuerdo haber llorado cuando vino a despedirse, sin bajarse de su tordillo negro “Balbucó” y emprender el regreso aprovechando una tropa de las habituales que capataceaba Don Ángel Irastorza.

    El accidente

    Tiempo después nos llegó la noticia que recorriendo el campo le sacó el cuero a un animal y lo echó sobre el anca de su caballo, parece que al montar el caballo se asustó y lo arrastró con el pie en el estribo, lo encontraron tirado en el potrero. Yo recuerdo haberlo ido a visitar luego de unos cuantos días de internación y aún estaba inconciente, luego se recuperó y lo visité en la estancia, lo encontré bien pero con muy poca vista, este problema también lo tenía cuando estaba en Cobo. Pero nos parecía que lo hacía como un chiste cuando decía no ver el bochín o cuando, pasando por la calle, le hacíamos señas y no nos contestaba, en realidad era cierto que no veía.

    El cementerio de Coronel Vidal

    Sus restos descansan en el cementerio de Coronel Vidal y por esas cosas de la vida (o de la muerte en este caso) el nicho que ocupó en los primeros tiempos estaba junto al de mi padre Mariano y luego tanto uno como otro ocupan las bóvedas de sus respectivas familias.

    Un tal Gervasio Sequeira… un gran paisano, un gran hombre, un gran amigo, al que recuerdo siempre por su hombría de bien.

    Roberto Santamaría, Premio Juan Luzián 2010, Buenos Aires, Argentina      
    ARGENTINA AL MUNDO, una  historia de campo adentro. El país recordado para los argentinos que viven en el extranjero

     

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