• Argentina Provincias - Ricardo Biglieri, relatos de la pampa gringa

    Nos unen muchas cosas con don Ricardo Biglieri… ser ambos maestros, pertenecer a esa colonización gringa que tan bien glosara José Pedroni, “uno de los nuestros”… tener un amigo en común que es una joya compartida con otros, Adolfo `Vasco´ Zabalza. Y es del Partido de Pergamino donde conozco a mucha gente y cultivo la amistad con pergaminenses como Carlos Trotta o José Luis `Pepe´ Motta, entre otros. Ricardo gusta de contar las cosas de campo con buen estilo, palabra precisa y descripción que nos hace revivir anécdotas de esos tíos gringos que uno ha tenido por la provincia de Córdoba… que en esa vasta pampa de Argentina… (“Questa pampa e grossa” escribían gli nonniti… los abuelos italianos a sus familiares lejanos), no hay límites ni  divisiones, los colonos de las cuatro provincias han sabido y saben hacer una cosa, trabajar duro para crear riquezas a partir de una tierra fértil y bondadosa. Ricardo se suma a nuestra ronda con este relato...

    Instinto animal
    La tarde estaba gris plomisa, así que previendo una lluvia cercana, me dirigí al almacén rural, distante cinco kilómetros de casa, para surtirme de comestible, por si la posible precipitación durara varios días.

    Comprado lo que me hacía falta, no faltó quién me invitara a jugar una partida de truco, para completar el cuarteto. Aceptado el desafío, después de cuatro juegos  de los cuales habíamos ganado dos, surgió el inevitable: -¡Vamos el bueno!-, Y así  pasaron varios minutos, quizás una hora antes de la finalización del juego. Eran ya cerca de las diez de la noche, cuando salí del “Ramos Generales”.

    Una cerrada niebla me impedía ver mi sulky, ubicándolo por el relincho de “La Mora”, así se llamaba la yegua, al cual estaba atado. Evidentemente estaba ansiosa por regresar luego de cuatro horas de espera. Habré hecho trescientos metros y mi desorientación era total. No sabía si iba ó venía y entonces llegó a mi mente, un dicho campero… “Cuando un criollo se va en copas, el caballo lo lleva a su casa”, así que aseguré las riendas al pescante y me encomendé a lo que el animal dispusiera.

    En un claro, veo árboles conocidos, pero los pierdo de vista al instante. Pasaron los minutos, y lo que más me preocupaba, es que para entrar al campo, sabía que tenía que girar hacia la izquierda noventa grados y no creía haberlo hecho aún. En mi incertidumbre ignoraba si la Escuela nº 30 había quedado atrás, porque era mi punto de referencia; de allí la distancia era de dos kilómetros.

    Solo sentía el tic-tac del balancín de tiro que rompía la quietud de la noche. Interiormente me reprochaba mi demora, sabedor que a esa hora generalmente la bruma espesa cubría esa zona. De pronto el animal se paró de golpe, pese que la animo con las riendas, no se mueve. Justo en ese momento, siento que una lengua áspera lame mis manos. -¡Mi fiel perro Iván me demuestra su alegría!-.

    ¡Estaba parado en el patio de mi casa, y no me había dado cuenta!

    Saqué la montura, llevé el animal al campo, acarciándole el pescuezo, para que se juntara con la tropilla, que al trote se acercaba relinchando. Se revolcó varia veces en la tierra floja y siguiendo a la “madrina”, retozando se internó en el potrero.

    “La Mora”, murió en el campo, no fue carne de chacinados, como era el fin de muchos de ellos. -¡Que menos se merecía, después de lo de esa noche!

    Ricardo Biglieri Pergamino, Provincia de Buenos Aires, Argentina   

    Muchas gracias don Ricardo... y está la tranquera abierta, el mate preparado, con churrascos en la parrilla, para cuando quiera volver y desensillar...

    Eduardo Aldiser
    Argentina Mundo recorriendo con relatos y poemas las provincias argentinas

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    Lista de comentarios

    HECTOR E. RAIMUNDO MENDIBURU (DoMunRai)29/05/2013 05:19:49

    DON RICARDO, es un placer a través de su relato rememorar tiempos idos, que permanecen, sobre todo en el sentimiento de quienes hemos vivido en la zona rural de una pampa ondulada, con arroyitos serpenteantes, cultivos diversos que daban a nuestra vista una riqueza de colores, figuras geométricas y sobre todo una mirada larga.

    Alda Renée Salzarulo08/05/2013 02:14:02

    Estos relatos me llegan algo tarde, pero a tiempo para disfrutarlos frescos. Creí que la copa de alcohol hasta el final era cosa de gente de tango, pero veo que a noche y campo abierto no se quedan atrás. Bien hecho!

    Marita30/01/2013 16:17:02

    Tío "Purre", (porque así te decimos nosotros a vos Tío "Ricardo Biglieri")!!!!
    Hermoso relato!!!!Felicitaciones!!!!me gustan mucho todos las historias que tengan que ver con lo vivido en otras épocas en la zona rural, el campo...."memoria emotiva" debe ser....y vos hacés una descripción muy buena de esos lugares...tus palabras emocionan hasta las lágrimas....
    Un gran abrazo. Te quiero mucho!!!!!

    Ricardo Biglieri12/01/2013 13:47:17

    Como autor del relato publicado quiero agradecer las innumerables adhesiones que he recibido, ya sea en esta página, amén por email o telefónicas,aún de gente que no tengo el gusto de conocer;( personificarlas tedría temor de caer en alguna omisión).
    Abarco en él al director de esta página, que me permitió comunicarme con lugares remotos.
    A todos, muchas gracias!!!!!!

    Pergamino 12/01/2013

    raquel04/01/2013 14:35:45

    HOLA AMIGO: "FELIZ AÑO NUEVO! ¡QUE RELATO BELLO! SIEMPRE EMOCIONANTE, REVIVIENDO "COSTUMBRES ARGENTINAS" UN ABRAZO GIGANTE Y ¡FELICITACIONES"

    Nori Isabel Brunori04/01/2013 00:37:21

    Ricardo... ¡Que alegría saber que tus escritos salidos del corazón hayan trascendido fronteras! Estoy convencida de que nuestras vivencias del campo valen mucho, son historia. Las pequeñas cosas que han hecho grande a nuestra Argentina.
    Me nergullece que hayas estado en San Genaro, que pudimos conocerte y estrechar esa mano tuya de trabajador, y que ahora lo escribas, para que no se borre...!!!
    Un gran abrazo, Ricardo
    Que sigan tus éxitos
    nori

    Elida Noemì Cantarella03/01/2013 01:12:06

    Ricardo:Que decirte? Me emociona leer tu trabajo que ha trascendido las fronteras de nuestra ciudad. Si bien conocìa la narrativa desde que estabamos juntos, en el taller literario, se disfruta de otro modo verla publicado en un medio que pueda ser leìdo por distintos tipos de lectores. Al igual que Norma, he nacido en el partido de Salto, precisamente en Berdier, en un medio rural y siento nostalgias de mi niñez vivìda a cielo abiero y con olor a tierra arada.
    Espero que sigas contando con tinta tus vivencias para deleite de muchos y felicitaciones a Eduardo Aldiser por publicar las obras de pergaminenses destacados en las letras, como son Ricardo y el Vasco.
    Feliz año a todos.

    Norma01/01/2013 23:31:14

    Ricardo, realmente es un gusto leer vivencias de nuestro campo argentino y vos las relatás en forma sentida. al leerlas me viene a la memoria cosas de mi vida en el campo que me llena el alma... aunque pertenezco al partido de Salto... vecinos al fin. Felicitaciones y un feliz 2013 para todos

    Juan Carlos Iribarren01/01/2013 00:14:36

    Con gran placer he leido los relatos de Ricardo, muy buen amigo, hombre cabal,por lo demuestra un vasto conocimiento del campo argentino. Muy buenos son los tiempos que pasamos juntos en nuestra "mesa de cafe", mesa de amigos y frecuentemente compartiendo algun asadito.
    Realmente es una bendicion vivir los tiempos de la "tercera edad" o de la "cuarta edad", con este grupo de amigos entre los que hay muy buenos escritores, muy buenos "recordadores" de tiempos idos y alguno como en mi caso que sin pretender ser artista, tiro de vez en cuando un poco de pintura sobre alguna tela.

    Rosala31/12/2012 02:58:58


    Gracias Ricardo, por pasear por distintos lugares, aquellas hermosas costumbres de los que, hemos vivido en el campo y no olvidaremos jamás.
    Relatos que emocionan y ponen de manifiesto la grandeza del hombre de campo.

    Eduardo Aldiser31/12/2012 01:52:19

    No puedo dejar de participar en esta rueda de amigos a los que, como a mí mismo, les ha emocionado el relato de Don Ricardo Biglieri. A él se lo comenté en privado... ahora va para todos lo de esta ronda y los lectores en general. Mi tía María se casó con Alberto Valentinuzzi, y se fue a vivir a su chacra en Isla Verde. Pasados los años y estando ya nosotros en Rosario, ibamos de vacaciones... inolvidables, a esa chacra... sólo quienes han podido vivir aunque sea unos días en una de ellas sabrá qué era eso... un paraíso. Lo cierto es que mi tío Berto volvía siempre del pueblo con la chatita haciendo eses en el camino de entrada. Un día mi tía lo esperaba brazos en jarra y le soltó una filípica de campeonato... mi tío, sin inmutarse, le dijo que la culpa que venía era por el tomate... ¿Cómo por el tomate? le espetó mi tía... "Claro... me dicen tomate una Berto... después, tomate otra Berto... es por el tomate".

    Don Ricardo, gracias, como dice su paisano Trotta, por hacernos volver a esos años hermosos. Un abrazo

    Marta Susana30/12/2012 17:47:21

    Gracias Eduardo Aldiser por publicar el relato de Ricardo.He leído los dos libros suyos ya publicados, son verdaderos manuales de información sobre la vida de campo y la evolución de las costumbres y la tecnología a través del tiempo.Estamos esperando el tercer libro para continuar deleitándonos con su lectura.

    ADOLFO ZABALZA30/12/2012 15:47:41

    Eduardo, me alegra poder haberte podido presentar a una persona de valores morales que en esta epoca es dificil de encontrar.- Biglieri es un hombre de pocas palabras, integro,como la mayoria de los hombres de campo, ya que nacio y paso su juventud mamando todo lo concerniente al trabajo campero.- Como nosotros, ¡Maestro!, Tambien a el, le pico el bichito de la escritura transformandose en un buen relator y cuentista sobre todo aquello que involucra al hombre de campo.- Los premios conseguiodos en distintos certamenes literarios, asi lo avalan.- Un abrazo para vos Eduardo y otro para vos amigo Ricardo, compañero diario de la mesa del bar donde matamos nuestras horas de jubilados.- Pasen muy Felices Fiestas!! vasco

    El pulpero30/12/2012 15:18:59

    Muy buen relato el del amigo, en la Pulpería El Pimentón llegaron muchos paisano que luego de unas cuantas copas sus fieles caballos los llevaban a su casa de regreso sin ningún problema. El caballo es un animal muy fiel y aprende todo lo que se le enseña sin violencia, y es muy bueno el final del relato donde dice que La Mora murió en el campo no en los frigoríficos como a veces lamentablemente ocurre.-
    Un saludo cordial

    Carlos Trotta30/12/2012 12:13:36

    Gracias Ricardo por este breve pero intenso relato que me ha emocionado hasta las lágrimas, porque en estas evocaciones me vienen a la memoria muchos pasajes de mi infancia y juventud en mi añorada e imborrable Pergamino. Cuantas escenas de chacareros que venían a la ciudad a por sus provisiones atando las riendas de sus sulkys al cordón de la vereda en esas argollas colocadas a propósito... en fin, tantas y tantas imágenes me invaden que es imposible volcarlas aquí, Eduardo lo impediría y con razón por el espacio que abarcaría, pero si dejará que me extienda un poco más para agradecerle la sensibilidad y el buen tino que ha tenido, como de costumbre, en publicar un artículo de estas cosas tan nuestras y como no agradecerle el que haya tenido la deferencia de considerarme como un amigo.
    Gracias, una vez más, a ambos. Gracias Ricardo. Gracias Eduardo. Un fuerte y navideño abrazo con el deseo de un feliz y próspero 2013 para todos los que se reúnen alrededor de ese"mate preparado, con churrascos en la parrilla...".
    Galapagar, España, 30-12-12

    Armando Romano Boatti30/12/2012 12:05:06

    Hola Eduardo, entre las anecdotas rurales, sin el permiso de Monseñor Pedro Quaranta, tu recuerdo me trae ésta a mi memoria.-
    Cuenta Pedro, que allá por los treinta y pico, fiel a su costumbre, su padre Carlos, ( Carlei ) para los amigos, se llegó al pueblo, al Boliche de Don Pedro Vissio, lugar donde se congregaba la " Feligresía Italiana a contar sus historias, casi siempre exageradas, " picar " algo, y tomarse unos buenos vasos tamaño familiar del reconocido Tinto " Varón de La Chacra ".-
    En una de ésas "visitas" al boliche, y luego de "hacer las compras", donde no faltaba la Dama-juana de 10 lts.-, Carlei se demoró mas de la cuenta, y entre Vino, Mura, y Tute Cabrero se le hizo la noche.-
    A todo esto la familia, vivían sobre el camino que vá de Elena a Río de Los Sauces, estaba bastante preocupada, porque si bien El Tano era hombre de "demorarse" en el pueblo, esta vés se había exedido con creces, tanto en el tiempo, cuanto en la ingesta de vino, así que El Gringo, como decimos ahora iba " hasta la tapa".- Le soltó las riendas a " La Chiquita" y ésta enfiló para " La Querencia", como era noche de invierno, luna llena, y sin viento, varios kilometros antes la familia escuchó el clasico trote del equino en el duro camino tosquero, ¡¡¡ya viene Papá, ya viene Papá!!!, se alegró la familia, lo cierto es que si bien su yegua lo llevaba por la senda correcta a casa, el gringo, en un atizbo de lucidez que le permitía el vino, se dió cuenta que había llegado a La Tranquera, pero......sus reflejos no lo acompañaron, tiró bruscamente de la rienda izquierda, y con la rueda, ( eran de madera ), agarró el esquinero,...............en el silencio de la noche se sintió un"¡¡¡¡C R A K K K"!!.- la familia salio corriendo al callejón, y cuando llegó encontró al gringo " desparramado " en el suelo, durmiendo " La Mona ", y en el pescante de los restos del Sulky, la damajuana con el cogote roto desangrandosé con el clasico " gluc, gluc, gluc".- recuerdo de un glosario que se va perdiendo en el tiempo...................................Chau.-

    Armando.-

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