• Argentina Provincias - San Juan - Buenaventura Luna

     Es puente nuestro con esta nota Carlos Semorile, nieto de Eusebio Dojorti, el gran Buenaventura Luna. Los colegas del diario sanjuanino El Zonda  han reunido a dos personas  que conocieron, en distintas circunstancias, al poeta, productor e impulsor del folklore argentino en los cuarenta y cincuenta. Cuando se cumplieron 56 años de su fallecimiento (29 de julio de 1955), nos asociamos al homenaje de los colegas sanjuaninos.

    Aniversario: Buenaventura Luna, en dos semblanzas   

    San Juan.- Se cumplen 56 años del fallecimiento del poeta de Huaco y su obra sigue más vigente que nunca. Héctor Seguí y Antonio Rodríguez compartieron momentos de sus vidas con él y los recordaron con  el Diario El Zonda.

    Hoy es una fecha especial para el folclore argentino, ya que se recuerda el 56º aniversario del fallecimiento de Buenaventura Luna. El poeta de Huaco que supo llevar  la belleza de sus composiciones a todo el país, dejó un legado imposible de olvidar.

    Diario El Zonda quiso rendirle homenaje a través del testimonio de quienes compartieron momentos de su vida junto al compositor e intérprete. A punto de cumplir 86 años, el Dr. Héctor Miguel Seguí recuerda ese día de 1933 en que se retrató, casi por casualidad, con Buenaventura  Luna y sus amigos en la Plaza 25 de Mayo.

    “Uno de mis tíos era el alemán Stieglits, que era dirigente de fútbol y yo tenía muy buena relación con uno de sus hijos, Alejo. Nos llevaba cada vez que se reunía con sus amigos, entre ellos Buenaventura Luna, en el café La cosechera, que era el punto de encuentro de periodistas, jugadores de fútbol y personalidades. Nosotros nos quedábamos a jugar en la plaza, durante las horas en las que él se encontraba con ellos. Después, se cruzaban a charlar en la Plaza”, detalla mientras se reconoce en uno de los niños que aparece en la foto.

    “La gente se acercaba a verlo y otros se animaban a saludarlo. Nosotros no sabíamos que era tan importante en ese momento; después, con el tiempo tomamos dimensión de quién era. Fue un nombre que se me quedó grabado”, afirmó.

    Para Antonio Rodríguez Villar, presidente de la Academia Nacional de Folclore, hablar de don Buena es referirse a un amigo. El destino quiso que fuera testigo de un brillante momento creativo.

    “En el 52 o 53, Mario Arnedo Gallo tocaba el piano en un local de la calle Tres Argentos, en Buenos Aires. Entrada la noche, llegó Buenaventura Luna muy inspirado y se sentó a la mesa en la que estaba la novia de Mario, que llevaba una rosa natural en el vestido. Cuando Arnedo terminó de tocar, Buenaventura le dijo: “al final, no hicimos nunca nada juntos”.  Ante el asevero de Mario, agregó “saque un papel y un lápiz, y escriba, carajo”. Y, refiriéndose a la dama, expresó: “como usted tiene una rosa, vamos a componer La tonada de la rosa”. Ahí mismo, improvisó la letra y Mario, esa misma noche, le puso música”, recordó.

    A criterio de Antonio, “tuve el privilegio de estar presente allí en la creación de esa letra preciosa. Él tenía por costumbre tomar una servilleta y escribir. Así fue como se perdieron muchas de sus letras, pero él aprovechó cada minuto de inspiración”.

    Sobre la personalidad de don Buena añadió: “tenía un gran sentido del humor y era realmente culto. Buenaventura Luna tenía un gran conocimiento de literatura y de pintura. Sus comentarios eran verdaderas clases académicas”. Finalmente reflexionó, “lamentablemente no se conoce masivamente su obra pero es, sin duda, uno de los grandes poetas argentinos”. 

    Hasta aquí la nota de los colegas sanjuaninos que nos enviara Carlos Semorile desde Buenos Aires.

    Nos asociamos con la interpretación de Alberto Cortez y Eduardo Falú de un tema de Buenaventura Luna



    Por qué será que parece
    (Canción)
    Letra: Buenaventura Luna
    Música: Oscar Valles y Fernando Portal

     
    Por qué será que parece
    que voy p´ande va tu sombra,
    que rama que el viento mece
    florece cuando te nombra.
    Rubia... dorada que no, morena
    lluvia... bendita sobre mi pena.
    Con esta luna que crece
    nos vamos para la villa;
    ya vamos llegando a trece
    y tu amor fue la semilla.

    Madre... dorada de mis changuitos
    tiernos, y como yo morenitos,
    calladita, chinitita,
    alivio de toda pena.
    Madrecita, rubiecita,
    mejor que la yerba buena.

    Por qué será que parece
    que se ensanchan mis graneros,
    que tu amor en mi alma crece
    que hay más luz en mi sendero.
    Lluvia... dichosa sobre mi siembra,
    rubia, dichosa porque sos hembra.

    Por qué será que parece
    que nos mira todo Huaco;
    tambien la majada crece
    y está más viejo el guanaco.
    ¡Tierra... dichosa porque sos hembra!
    ¡Tierra... dichoso del que te siembra!
    Calladita, chinitita,
    alivio de toda pena.
    Madrecita, rubiecita,
    mejor que la yerba buena.  


    Argentina al Mundo recordando a las grandes figuras del folklore argentino de nuestras provincias

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