• Esas palabras de Argentina -Originarios, corralito...

    Siempre he pensado que la primera, originarios, es un grave error asignarla a las poblaciones aborígenes, que también se denominan indígenas por indio, la denominación que le asignó Colón al creer que había llegado a la India. Sobre la segunda, corralito, sólo encuentro mala intención, que a lo mejor también puede haberla con originarios, no lo sé. El corral es en sí mismo un generador de riquezas... bueno, por lo que me cuentan, ahora lo está siendo sobre todo para Uruguay y Brasil, porque Argentina esta viendo flaquear su gran cabaña ganadera.

    Sea como fuere, utilizar con su diminutivo una palabra grata, chacarera, afin a nuestras actividades que más riquezas y bienes proveen al país, es una farsa... con corralito no se puede tipificar una gran estafa urdida desde los ámbitos financieros con la aquiescencia y tal vez colaboración de quienes deben velar por la seguridad de los ahorros de los habitantes todos de Argentina, en este caso. Es decir, la complicidad de gobernantes durante años, dejando hacer a usureros y profesionales de la ingeniería financiera, desembocó en un caos total, empobreciendo de un día para otro a millones de argentinos... estafa mayúscula, se podía denominar... patraña financiera y gubernamental... robo a gran escala, cualquier cosa menos una palabra grata, cálida, que indica todo lo contrario... generar riquezas... "corralito". Y esto no es inocente ni debió ser admitido por la sociedad... pero se lo vendieron bien y se sigue repitiendo hasta el hartazgo.

    Paso a la denominación de "originarios" de muy reciente data y que hace chirriar los dientes al escucharla. En la revista nº 25 de El Restaurador, de quien publicamos notas, que publica en Argentina el abogado e historiador Norberto J. Chiviló, se hace eco del artículo con el que historiador Dr. Jorge Oscar Sulé, bajo el título de "Los Nuevos Mitromarxistas" responde a lo publicado el domingo 29 de julio de 2012, en la revista VIVA, "Exterminios antes de Roca" por Felipe Pigna, de quien acotaré al final mi experiencia por una conferencia que ha dado en Madrid en 2010.

    El Sr. Sulé rebate una serie de puntos con referencia a Rozas y el exterminio de los aborígenes bonaerenses. Para ilustrar o apuntalar mi punto de vista sobre el error semántico, o más aún histórico, que se comete al llamar originarios a determinados pobladores de Argentina... yo mismo soy originario de Italia.

    Comenta Don Jorge Oscar..."Pero antes de recordar las relaciones de Rosas con los indios aclaremos lo que Pigna llama “habitante originario”. No existe habitante originario en América. El indio procede de Asia en sus desplazamientos a través del Estrecho de Bering o del corredor de Beringia después de la última glaciación o por arribadas desde el Océano Pacífico, procedente del sudeste asiático. El “habitante originario” lo encontramos en las zonas de Kenia y Etiopía con el homo habilis datado en 1 millón 800 mil años, el homo erectus datado en 1 millón 540 mil años datado por el potaso argón, el homo 1470 también descubierto por la familia Leakey con más antigüedad que los anteriores. El homo Sapiens  entre los 200.000 y 140.000 otro homo llamado Neandertal entre 100.000 y 30.000 años. Hacia el 80.000 (circa) comienzan las emigraciones a otros continentes. Los registros fósiles en América del Norte no superan los 24.000 años de antigüedad. En Argentina las dataciones con el carbono 14 no superan hasta ahora los 11.000 años. Los indios son los más antiguos inmigrantes, pero no originarios"... esto es exactamente lo que pienso yo mismo, que se los comentó a quienes he publicado notas donde utilizan este acerto.

    Sobre Pigna: verano de 2010, me fui desde las Sierras de Madrid a Casa de América, en Cibeles, a escuchar una conferencia suya sobre la Revolución de Mayo (a la que no considero ninguna revolución). Los primeros minutos entró en el tema haciendo un correlato de los acontemientos y usando palabras típicas de Lenín y compañía para comentar lo vivido en Buenos Aires en esos días de mayo 1810, nada muy novedoso... pero al momento encontró un atajo y se centró en un ataque a los agricultores argentinos, entonces (y ahora mismo creo) inmersos en un enfrentamiento con el gobierno por las retenciones a las sumas de dinero obtenidas por las exportaciones de cereales y oleaginosas.

    Hasta que llegó el momento culminante... el de poder reírse de Sarmiento, muy festejado por una gran mayoría de los concurrentes. Puso a Sarmiento a parir y lo citó de manera de poder dejarlo en ridículo. Yo que tenía fiebre ese día y había hecho casi 40 km para escuchar esa farsa llamada conferencia, me dí cuenta que me habían embaucado con un seudo historiador que simplemente hacía política. Me fui sin más, bien arrepentido de un viaje inútil, con lo molesto que es el estado febril en verano.

    Pasado un tiempo lo comento con mi amigo sanjuanino Juanjo Vargas (ahora en Córdoba), con quien comparto la admiración por la obra de gobierno de Domingo Faustino Sarmiento en Argentina, y le extrañó mucho que se hubiera despachado así contra el primo de Quiroga. Ese mismo año y tiempo antes, Pigna fue contratado por el gobierno de la provincia o la municipalidad de San Juan para dar una conferencia sobre el hijo dilecto de esas tierras... y fue todo alabanzas hacia el llamado "Maestro de América". Cosas habedes Sancho... pero no originarios ni corralito, esos son inventos siniestros.

    Eduardo Aldiser
    Argentina Mundo  recorriendo el lenguaje de las provincias argentinas

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