• Omar Maneh - Rosario - en Argentina Provincias - Recuerda El Diario de Yrigoyen

    Nos lo cuenta desde Rosario, en la provincia de Santa Fe, Argentina, el colega y amigo Omar Maneh. Esta nota fue editada en el Diario La Capital, Decano de la Prensa Argentina, que se edita en la ciudad Cuna de la Bandera.

    El Diario de Yrigoyen

    En 1930 Hipólito Yrigoyen cumplía su segunda presidencia y el país sufría las consecuencias de la crisis mundial originada en Wall Street en octubre de 1929. Envejecido y enfermo, al "peludo", uno de los motes con que lo llamaban, le esperaban horas difíciles: conflictos institucionales y el ya cercano golpe militar inauguraría la saga dictatorial que caracterizó a la Argentina del Siglo XX, dando comienzo a la Década Infame.

    El viejo caudillo sufría los embates de una oposición cada vez más implacable y tan pertinaz como sus propios males físicos. Cuentan los relatos, donde se mezclan historia, mito y leyenda, que ante ese escenario, y a fin de que los hechos negativos que se sucedían no lo perturbaran aún más, sus colaboradores más inmediatos le editaban un diario especial con las noticias que le agradaban al presidente, al que se le llamó el Diario de Yrigoyen. Esa negación de la realidad se transformó rápidamente en una metáfora y es un lugar común decir, cada vez que se quiere ocultar una verdad amarga a alguien -en este caso a un gobernante, poniendo en su lugar informaciones optimistas- que se le muestra el Diario de Yrigoyen.

    A través de los años se siguieron editando más diarios de Yrigoyen con otros protagonistas y jefes de redacción que torcieron esa parte de la historia que sus empleadores no quería ver. Cabe preguntarnos si existe algo semejante en nuestros días, si hay en el país de los múltiples medios un medio que, dirigido a lo más alto del poder, transforme las noticias malas en buenas. Todo parece indicar que sí, con la paradoja de que no se ven colaboradores que afanosamente procuran cambiarle la realidad a la presidenta, sino que al parecer ella misma edita el diario que desea leer.

    Parte sustancial de ese medio presidencial son sus frecuentes intervenciones por la cadena nacional por diversos motivos: anuncios supuestamente importantes, "para todos", inauguraciones de empresas, escraches a empresarios que aparentemente no pasaron por la caja de la Afip, retos a camarógrafos, reprimendas a gobernadores aliados, ironías a sindicalistas díscolos que ahora, no ya sostén vital del proyecto kirchnerista, representan la oposición más combativa. La monserga oficial también se permite bromear con sus adláteres ("qué tomaste Aníbal, Vivarachol?") y quejarse porque lo confunden con un "péndex" (sic) al viceministro (¿vice?) de Economía Axel Kicillof. Al parecer vale todo en la arenga presidencial, aunque no haya una sola mención a los temas que, con razón, más preocupan a los argentinos, la inseguridad y la inflación; aunque no se mencione la última catástrofe ferroviaria, aún impune y donde el Estado también tuvo mucho que ver por acción u omisión, ni las abrumadoras subas de precios, ni los desaguisados de altos funcionarios sospechados de asociaciones fraudulentas y enriquecimiento ilícito.

    Hace poco —también por cadena nacional y con la consiguiente claque— se anunció el pago en dólares de los Boden 2012 presentado como un hito histórico "por el fin del corralito del 2001-2002", como si los gobiernos serios no debieran honrar sus deudas en tiempo y forma, mientras los televidentes no avisados no advertían que el 78 por ciento de ese monto iban a parar a colchones extranjeros porque allí, entre bancos y fondos de inversión, estaba el grueso de las acreencias. Nadie, a estas alturas, duda de la inteligencia ni de la elocuencia de la presidenta y es por eso que sus reiterados monólogos -que han hecho perder el interés y la curiosidad por la cadena nacional- no deberían incluir citas infortunadas rechazadas por la sociedad, como las referencias a los barrabravas cuando, en ocasión de anunciarse un sistema de seguridad para los estadios, vaya contrasentido, defendió y manifestó su "respeto" por los paravalanchas en momentos en que las canchas son otro paradigma de la inseguridad y un territorio vedado a las familias, o la defensa de la reciente salida de presos para su resocialización que, si bien está contemplada por la ley, nada indica que deba ser indiscriminada y que incluya a reclusos de reciente condena por delitos flagrantes, para participar en una movida cultural —hay medios que la calificaron de "política"- del "Vatayón Militante". La mandataria se basta a sí misma.

    Ella escribe, corrige y edita su propio Diario de Yrigoyen. ¿Alguien, en su círculo áulico osará sugerirle letra y modos de expresión? Tal vez nadie se atreva a semejante injerencia sin que ésta sea requerida; quizás le llegaron consejos de algún maestro de actuación para que sus soliloquios no sean tan estructurados y también es dable suponer que algún experto en kinésica le recomienda otros estilos de gestualidad y una retórica más coloquial a fin de que su discurso llegue más edulcorado. Pero la simpatía, como la belleza, si no es natural resulta fingida y el histrionismo fuera del teatro sólo está reservado a los elegidos.
       
    Omar Maneh, Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina
    Argentina Mundo  seleccionando artículos de la prensa argentina en sus provincias
     

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