• Argentina Provincias - Recordando a Guillermo Oliver

    Este gran científico y ser humano que fue Guillermo Oliver nació y vivió siempre en el interior. Era un bonaerense del pueblo de  Manuel Ocampo, donde llegó al mundo el 8 de febrero de 1927, residió sus últimos años en Rosario, Santa Fe, donde se produjo el deceso el 24 de enero 2013. Estuvo más de 30 años como vicedirector del Cerela - Centro de Referencia para Lacto Bacilos - dependiente del Conicet de Argentina, en Tucumán. Nuestros amigos pergaminenses lo recuerdan a este vecino que pasó su infancia en Manuel Ocampo, donde cursó en la Escuela N° 3 “Julio S. Dantas” hasta 4° grado, y completó la enseñanza primaria en la Escuela N° 4 de Pergamino y allí cursó el secundario en el Colegio Nacional. Su formación universitaria la completó, recibiéndose de Doctor en Química, en la Universidad del Litoral, en Santa Fe. Era químico analista industrial y bromatológico, licenciado en Química, doctor en Química y fue profesor Emérito de la Universidad Nacional de Tucumán.

    Ha sido muy reconocido por la sociedad argentina, su aporte lo hizo merecedor del Premio Konex 2003 en el ítem de  Biotecnología por parte de la Fundación que preside el Dr. Luis Ovsejevich. Antes aún, en 1996, lo distinguieron en Pergamino como Huésped de Honor de la ciudad bonaerense, ocasión en la que dio conferencias y charlas en la Cámara de Comercio y en las escuela y colegio donde cursó sus estudios en el partido de Pergamino.

    Tras una ardua tarea de investigación, consiguió Guillermo Oliver junto a Aída Pesce de Ruiz Holgado, en el Centro de Referencia de Lactobacilos (Cerela) de la Universidad Nacional de Tucumán, de la que fue docente, dar con lo que luego se conoció comercialmente como "la leche Bio". El hallazgo consistió en que a la leche común se le agregaron dos tipos de microorganismos (Lactobacillus acidophilus y lactobacillus casei), originando un alimento que combatiera la desnutrición, curara la gastroenteritis y previeniera la osteoporosis. La empresa cooperativa SanCor fue la encargada de producir este lácteo especial nacido al amparo de CONICET.

    Sobre su descubrimiento el Dr. Oliver ha dicho en una entrevista: “La investigación de la leche Bio nació como un desafío que nos plantearon los médicos del hospital del Niño Jesús, de Tucumán. Resulta que en Tucumán, la desnutrición es una endemia, por entonces la mortandad superaba el 20 por mil. En 1984 eran tasas muy elevadas. Fue así como después de cinco años de trabajar en el laboratorio pusimos a punto un alimento que podía curar la diarrea y al mismo tiempo curar la desnutrición. Así, diarreas que tenían más de un año de duración se curaban en 15 días”

    Sobre todas las cosas, nos encontramos con un argentino trabajador, un luchador en la búsqueda de soluciones científicas a desafios que le planteaban la realidad de su entorno. Recibió el título de Investigador Ilustre otorgado por el Senado de la Nación en 1996 y Microbiólogo del Año por la Asociación Argentina de Microbiología en 1998. Al Dr. Oliver se deben más de 240 trabajos de investigación científica publicados en revistas nacionales e internacionales. Fue un gran embajador científico con decenas de conferencias y participación en nueve cursos internacionales. En la última década publicó 97 trabajos en distintos temas en desarrollo y 5 capítulos de libros internacionales. A los reconocimientos de Argentina se deben sumar los tributados en Colombia, Venezuela, Ecuador, Costa Rica y México.

    Tenemos la suerte de contar entre nuestros amigos a la escritora Marta Susana Siciliano, que reside precisamente en Manuel Ocampo, la tierra natal de Don Guillermo. De ella es este escrito:  “Como tantos inmigrantes, que llegaron a la Argentina contribuyendo a engrandecerla con su trabajo, su esfuerzo y su capital cultural, en octubre de 1904, desembarcó en Buenos Aires  Juan Oliver, con apenas 25 años. Provenía de España, precisamente de la Villa Felanitx, Mallorca, Islas Baleares.

    Después de peregrinar por diferentes lugares del país realizando diversas actividades laborales, con la mirada en un horizonte más seguro, llega a Manuel Ocampo, donde instala un negocio: Tienda y zapatería La Roqueta, recordando la imagen imborrable en la bitácora de sus ojos de un peñasco vecino a su lejana Mallorca. Allí conoció y se casó con una prima hermana, Antonia Suñer, viuda y con una hija. De ese matrimonio nacieron dos varones: Guillermo, inspirador de este trabajo y Rafael, que merece un capítulo aparte.

    Dr. Guillermo Oliver, científico argentino a quien se debe el descubrimiento de la leche Bio. Nació en Manuel Ocampo, provincia de Buenos Aires, y falleció  en Rosario, Provincia de Santa FeJuan, un padre bastante maduro, se encontraba desorientado en cuanto a la crianza de sus hijos. Tal vez eso y el temor a no cumplir su deber de padre, hicieron que los niños fueran creciendo en un clima de rigor, prácticas económicas muy duras y ausencia de afecto.
    Guillermo, nacido el 8 de febrero de 1927, tuvo un crecimiento lento y recién a los dos años se desarrolló físicamente y mejoró su intelecto demostrando notables progresos. A los tres años conocía las letras y pronto leía el diario sentado en el mostrador, provocando la admiración de todos. Su madre le había regalado un libro: “El amigo del nene” que el niño devoró entusiasmado.Le gustaba la vida libre que se disfruta en el campo y a pesar de su capacidad lectora, se negaba a ir a la escuela y presentaba resistencia a escribir y a los números.

    Juan se preocupaba por la salud de su familia y la educación de los hijos a los que había inculcado con severidad el camino correcto. Sus órdenes eran palabras fuertes llegando a algún castigo físico con la mano; hasta que cierto día, Rafael, a los ocho años, le hizo frente con los puños cerrados ante algo que consideraba injusto y esto cambió su actitud y no les pegó más a ninguno de los tres.

    Guillermo cursó hasta 5º grado en la Escuela Nº 3 de Manuel Ocampo, 6º en la Escuela Nº 4 de Pergamino y el bachillerato en el Colegio Nacional de esa ciudad, donde figuró en el Cuadro de Honor, mereciendo su padre, las felicitaciones del rector. Contra la voluntad de éste, incursionó en el fútbol con gran habilidad ingresando en la Primera del Club 9 de Julio, hasta que se fue a Santa Fe a continuar estudios universitarios.

    Pero Juan, que todos los años hacía un balance minucioso de los gastos, comprobando que el estudio de Guillermo había incrementado los mismos, cuando fracasó en una materia, decidió cortarle las partidas de dinero. Guillermo sufrió mucho porque esto hizo que nunca más volviera a ver a su padre… Pero con un espíritu emprendedor y gran esfuerzo, consiguió trabajar hasta obtener el título de Doctor en Química.

    Llegó a ser investigador en el Conicet, siendo vicedirector del Cerela, en Tucumán, donde descubrió la Bioleche, para combatir la diarrea infantil. Destaco su humildad y amor a los niños, demostrados en su experiencia en los hogares más humildes de Tucumán. En 1996 fue declarado Huésped de Honor de la Municipalidad de Pergamino, con motivo de un homenaje organizado por la Escuela Nº 3 de Manuel Ocampo, cuyo objetivo era dar a conocer su obra y que los maestros aplicaran su historia de vida como modelo a seguir por los alumnos, ya que habiendo sido un niño de condiciones humildes, con sacrificio, constancia y rectitud, logró una carrera universitaria y convertirse en un científico reconocido mundialmente".

    Gracias doña Marta Susana por redondear esta semblanza de un investigador de las provincias argentinas que tanto consiguió con sus estudios, el Dr. Guillermo Oliver.

     
    Eduardo Aldiser

    Argentina Tango ha sido distinguida en el Congreso de la Nación, Buenos Aires, Día del Tango de 2012

     

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    Lista de comentarios

    Marta Susana Siciliano12/02/2015 05:40:43

    Gracias Miguel Soler por el comentario, especialmente por el recuerdo de ese científico talentoso que tuve la suerte de conocer.
    En su visita a Manuel Ocampo, organicé también para que ofreciera una Charla en Pergamino, donde hubo gran cantidad de público que lo escuchó con mucha atención; y al día siguiente fue en el Colegio nacional de Pergamino donde él había sido alumno. La Directora no podía controlar a los jóvenes para que hicieran silencio hasta que él se paró delante del grupo y con voz pausada y la sencillez que lo caracterizaba comenzó a hablar.Lo hizo durante más de una hora y todos lo escucharon en absoluto silencio y con un fuerte aplauso al finalizar y le hacían toda clase de preguntas interesados en el tema.
    En algún momento me comunicaré por e mail que tengo gracias a Eduardo Aldiser que nos permite esta comunicación.
    Un abrazo desde Manuel Ocampo (Argentina)

    Miquel Soler10/02/2015 23:07:33

    Tuve la suerte de conocer a Guillermo, que por más señas era primo de mi ya también difunto padre (Rafael Soler Suñer ), allá a principios de la década de los 90, cuando vino a Mallorca para colaborar en la Universitat de les Illes Balears, participando en varios estudios, entre ellos el de la sobrasada (embutido representativo de Mallorca).
    Guardo un gran recuerdo de él, por su gran humanidad y por su exquisito trato.
    Recuerdo que en una de sus visitas a Felanitx, dio una conferencia que cautivo a todos los asistentes.
    Una saludo, desde la Felanitx.

    susana28/01/2013 20:49:16

    Marta: Realmente es un honor y un orgullo que el Dr. Guillermo Oliver haya vivido en MAnuel Ocampo, acabo de leer lo que has escrito sobre el Doctor y realmente es bellisimo, como todo lo que vos escribis Lo lamentable es que haya tenido que morirse para que muchos sepamos recien de él Un beso enorme.
    Susana

    Carlos Trotta28/01/2013 19:53:55

    Como pergaminense me siento muy orgulloso de este conterráneo singular.
    Cuantas mentes preclaras como la de él han sembrado intelectualmente al país y cuan lamentable es comprobar que la barbarie se haya hecho "dueña" del estado nacional, no aprovechando y oscureciendo esa labor paciente y constructiva que sí dignifica el ser argentino.
    Gracias Dr. Guillermo Oliver.
    Gracias Eduardo por resaltar la obra del Dr. Oliver que es un ejemplo para generaciones venideras.
    Galapagar, España, 28-01-2013

    Ricardo Biglieri28/01/2013 18:40:28

    Hasta hace algunos años no conocía la labor de este ciudadano, segun lo expresaba Marta, humilde , sencillo,que silenciosamente sus conocimientos lo llevaron a ese descubrimiento que se sumó a la lucha sobre el flagelo de la desnutrición y secuelas afines que ella trae aparejada.
    Generalmente las grandes eminencias no necesitan de una gran prensa para difundir sus
    logros, el reconocimiento de sus pacientes y la sociedad enterada por ellos es el mejor premio a sus años de investigación.
    Loable tu aporte Marta, para destacar a alguien que vivió a la vuelta de la esquina y como es mi caso, muchos lo ignorábamos.

    Elida N. Cantarella.28/01/2013 18:20:14

    Conocì parte de la obra de este cientìfico argentino,convecino de nuestra ciudad, por medio de un trabajo realizado por Marta Siciliano. Es vàlida la ocasiòn y este medio para resaltar la labor del escritor que trae reminicescias de hechos poco conocidos de gente de nuestros pagos.
    Làstima que no se dio la oportunidad de conocerlo personalmente, en una entrega de premios, en la provincia de Misiones, al que habìa sido invitado.
    Felicitaciones a Marta y a quien produce este blog, por dar a conocer cosas de nuestra tierra.

    ADOLFO ZABALZA28/01/2013 17:05:25

    No tuve el gusto de conocer al Dr.G. Oliver, PERO HABIA OIDO SOBRE SU BRILLANTE CARRERA COMO INVESTIGADOR.- MUY BIEN EXPRESADO EL RECORDATORIO DE LA SRA. M. SICILIANO.- ATTE. Adolfo

    Marta Susana Siciliano28/01/2013 15:33:56

    Gracias Eduardo por esta publicación sobre el Dr.Guillermo Oliver a quien concí en 1996, cuando siendo directora de la Escuela N° 3 de Manuel Ocampo, organicé el homenaje a su labor.Yo no lo conocía pero me enteré por medio de su hermano Rafael de la obra que estaba desarrollando en Tucumán y lo que más me motivó es que era reconocido mundialmente y aquí donde había nacido (M. Ocampo- Pergamino), nadie lo conocía.Siento una gran pena por su desaparición física y lo recuerdo como un hombre bueno, sencillo y la humildad que caracteriza a los Grandes.

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