• …y aquella Societá Italiana Giuseppe Garibaldi en Argentina

    Las había y muchas perduran en pueblos y ciudades de las provincias argentinas. Una gran esquina, salón social, biblioteca a veces, campos de juegos, salón o pista de baile… las sociedades italianas que, en su gran mayoría, recordaban a Giuseppe Garibaldi. He aquí que en los números 24 y 27, de la revista El Restaurador, que dirige y edita el Dr. Norberto Jorge Chiviló en San Martín, Provincia de Buenos Aires, Argentina, aparecen sendas notas referidas a este personaje italiano nacido en Niza y difícil de clasificar. La segunda nota, Restaurador 27, está motivada por la primera que firma el Sr. Director con su seudónimo de `El Federal Apostólico´. A ésta última la ha escrito Waldemar M. Caruso y hace un planteo a partir de titular `Garibaldi, ¿Héroe o pirata?´  Aquí tienen ambos escritos de análisis histórico:

    Giuseppe Garibaldi
    Por El Federal Apostólico


    Giuseppe Garibaldi (1807-1882), tomó intervención, en las guerras civiles rioplatenses, a favor de Rivera y los unitarios argentinos. Si bien en Italia se lo considera héroe, para nuestro país no fue más que un pirata y saqueador, no obstante lo cual en el año 1895, al ser botado un crucero acorazado argentino, se le dio su nombre, pero eso no es todo, la Ciudad de Buenos Aires en el año 1904, lo homenajeó con un espléndido monumento instalado en Plaza Italia en el Barrio de Palermo, además de otros monumentos que se levantaron en otras ciudades de nuestro país, como así también lo recuerdan diversas calles en pueblos y ciudades. Todo ello, como si no hubieran héroes argentinos a quienes homenajear. Pero bueno... estas son cosas que ocurren solo en nuestro país!

    Veamos, sintéticamente, quien fue Garibaldi en sus correrías en el Plata y sus afluentes y el lector evaluará si "Garibaldi es una gloria argentina", como afirmó el siempre desubicado Sarmiento o fue un "pirata" como lo llamaba La Gaceta Mercantil.

    Los hombres a los cuales comandó Garibaldi, no fueron ejemplo de disciplina ni orden, sino todo lo contrario, y el mismo italiano así los describe en sus Memorias: "Los equipajes que yo mandaba estaban compuestos por hombres de todas las naciones. Los extranjeros eran, en su mayor parte, marinos, y casi todos desertores de barcos de guerra; debo confesar que éstos eran los menos díscolos. Entre los americanos, la generalidad habían sido expulsados de los ejércitos de tierra, por varios delitos, muchos por homicidios. De modo que eran verdaderos canallas desenfrenados y se necesitaba todo el rigor posible en los barcos de guerra para mantener el orden".

    En 1842, con el ardid de enarbolar el pabellón de la Confederación Argentina, en las naves riveristas que comandaba, y disfrazando así sus naves, pudo engañar y burlar a la guarnición argentina destacada en la isla de Martín García, forzando el paso para adentrarse en el río Paraná. Por ese proceder desleal e indecoroso, la prensa de Buenos Aires, comenzó a llamarlo "pirata".
     


    Garibaldi ¿Héroe o pirata?... Un dilema para los argentinos de ascendencia itálica
    por Waldemar M. Caruso


    El interesante y fundado artículo sobre Garibaldi, aparecido en el N° 24 de este periódico y que firma "El Federal Apostólico", me ha movido a escribir estas líneas. Históricamente coincido en un todo con el autor, tanto en el significado de los hechos que narra como las fechas y ulterioridades detalladas en el mismo.

    Es sabido que los inmigrantes provenientes de Europa -al contrario de lo que deseaba Sarmiento-, eran personas sin instrucción alguna, solo con ganas de trabajar y "far l´América"... No es menos cierto que aún, el más instruido italiano como el analfabeto, sabían quién era Garibaldi, por lo menos en lo básico: logró la unificación de Italia, territorio hasta entonces gobernado en un setenta por ciento por el Papa y el resto por coronas extranjeras, incluida la española. Llegados a América, en nuestro caso la Argentina, venían con ese sentimiento nacionalista itálico.

    Cuando las autoridades del país, de principios del siglo XX, deciden homenajear al héroe máximo italiano, no es necesario hurgar en añosos papeles de noticias (diarios) para ver el fervor con que los "tanos" ricos -una minoría- y los otros, la mayoría "laburantes" que apenas chapurreaban español, recibieron la noticia. Desde un Antonio Devoto hasta un idealizado "Giuseppe el zapatero"...

    La revista Caras y Caretas con excelentes fotos inmortalizó el homenaje a Garibaldi. Aquí viene el porqué del homenaje (a mi humilde forma de pensar). Garibaldi era masón, al igual que Mazzini, el de la Joven Italia, y otros no tan conocidos por estos lares. Las autoridades gubernativas de nuestro país, también lo eran.

    Desde el "presidente" Rivadavia y siguiendo la lista: Urquiza (Grado 33, ver Museo Saavedra), Derqui, Mitre, Sarmiento, Avellaneda y siguen los nombres (incluido el vicepresidente de Perón, el Contralmirante Tessaire), "La Logia" estuvo presente en nuestra historia. En esos homenajes se quedaba bien con todo el mundo: con los intelectuales argentinos e italianos, integrantes del Poder (Stablishment) y el vulgo "laburante" que veía con alegría que a "su" máximo héroe se lo homenajeaba como en la "lontana terra".

    Masón el héroe, masón el presidente, masones la mayoría de los integrantes del verdadero poder... "Entre bueyes no hay cornada". Todo quedaba en casa. Ese es el fundamento, a mi entender, del homenaje a Garibaldi con su estatua y actos consiguientes. Era "uno de los nuestros" y "nosotros somos el país"... o no?... (Por lo menos eso pensaban aquellos argentinos de la generación del 80 o antes, cuyos nombres figuran en la nomenclatura urbana).

    Sobre el alto porcentaje de masones honrados en la vía pública, la gente común no tiene ni idea de cuántos son, ni quiénes eran en realidad.  Muy bueno el artículo del "Federal Apostólico", me adhiero, repito. Pero insisto: había un motivo en el homenaje mucho más allá de la historia argentina, cuyos hechos estaban frescos en la memoria colectiva en esos días.
     


    Notas de la revista El Restaurador que editamos
    Historia argentina. Antecedentes relacionados con nuestra Bandera Nacional – 1ª Parte
    Historia argentina. Antecedentes relacionados con nuestra Bandera Nacional – 2ª Parte
    Historia argentina. Pedro Pablo Rosas y Belgrano, hijo de Manuel Belgrano
    Un anarquista contra Yrigoyen. Atentados sufridos por presidentes argentinos

    Para suscribirse a la edición impresa de “El Restaurador”, dirigirse al Dr. Norberto Jorge Chiviló, Calle 89 (R. Carrillo) 2182 2° “A”  - (1650) General San Martín - Provincia de Buenos Aires, Argentina  Email: periodicoelrestaurador@yahoo.com.ar

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